Italia (3): Bérgamo
En la ciudad baja destaco la Via XX settembre, calle peatonal y comercial, tranquila, paseable, con buenas librerías (algo cayó en el bolso, y ahí estamos, leyendo), que lleva a la Piazza Pontida, recoleta. También está bien el paseo por Via Giovanni XXIII, Via Roma y Via Vittorio Emmanuele II hasta el funicular que sube a la ciudad alta. Y las heladerías... ¡qué helados!
La ciudad es terriblemente tranquila (quizás porque era el Ferragosto, y todo estaba "chiuso per ferie"); como decía Julio, ideal para una cura de nervios. Tan tranquila que la primera noche no encontr
amos ningún bar para echar una cerveza en la ciudad baja, y la segunda casi no encontramos restaurante para cenar (vimos dos). Dice la leyenda que, durante la Segunda Guerra Mundial, los bergamascos prometieron a no sé qué virgen o santo que, si no caían bombas en la ciudad, no dejarían que nunca se abrieran lugares de vicio y perdición. Y no cayeron bombas.
Pero es una ciudad para volver y, sobre todo un buen punto de partida para visitar la Italia del norte. Bueno, otro día sigo con Milán.
Las fotos son de Julio, estupendas, como siempre.